domingo, 13 de febrero de 2011

Rarezas.

¿Cómo olvidar algo que nunca te abandona del todo?

Como una sombra. Está ahí.

A veces te das cuenta y otras no. Pero nunca se va por completo. Quizás la olvidas un rato, pero siempre vuelve.Una palabra, un olor, un objeto, una sensación, un momento, un sonido, una música, una historia, un sabor, una persona.. Cualquier cosa puede devolverte la consciencia de que esa sombra sigue ahí, que no se va y que no se irá.

Y al mismo tiempo, un temor. ¿Cómo se guardan los recuerdos intactos? Porque aunque sigan ahí, siento que cada vez que los pienso, cada vez que cruzan mi mente, se borran un poco más, se difuminan, como si se volvieran irreales.

¿Es eso lo que pasa con los recuerdos? Se transforman en hisorias del pasado, hasta que tiempo después nada queda del recuerdo más que el relato de lo que fue, sin la certeza de que realmente sucedió.